Opera Forward Festival
De Nationale Opera
Adams  GIRLS OF THE GOLDEN WEST
Julia Bullock, Davóne Tines, Paul Appleby, Hye Jung Lee, Elliot Madore, J’Nai Bridges. Dirección: Grant Gershon. Dirección de escena: Peter Sellars. Nationale Opera & Ballet. 9 de marzo de 2019.
 
El estreno europeo de la ópera de John Adams cosechó un gran éxito de público en Amsterdam // De Nationale Opera / Ruth WALTZ 
 
La temporada de la Ópera Nacional holandesa incluye desde el 2016 el Opera Forward Festival, una fórmula bien efectiva para poner el foco en la nueva creación lírica con actividades que se expanden por otros espacios de Ámsterdam. La edición de 2019 contaba, entre otros alicientes, con la segunda interpretación, tras su estreno en noviembre pasado en La Scala de Milán, de Fin de partie, la largamente esperada ópera de György Kurtág a partir de Beckett, una pieza densa, árida incluso, que requiere una segunda audición para mejor penetrar en su sutil mundo sonoro. También se incluía en el programa Caruso in Cuba, de Micha Hamel, con el tenor español Airam Hernández como protagonista.
Otro de los platos fuertes del Festival era el estreno europeo de la última ópera de John Adams, Girls of the Golden West, que llegaba a Ámsterdam tras una revisión de la partitura que no parece haber resuelto las principales deficiencias apuntadas por la crítica tras el estreno absoluto de San Francisco, en noviembre de 2017. El principal responsable es el libreto de Peter Sellars que, como en anteriores colaboraciones con Adams, ha creado un complejo collage de textos de procedencias diversas para ofrecer un retrato de las duras condiciones de vida en la California de la Fiebre del Oro de mediados del siglo XIX, con el foco puesto en el testimonio de diferentes mujeres. Pero a diferencia de, por ejemplo, Doctor Atomic, aquí la atención se dispersa en demasiadas líneas argumentales paralelas y el tono del texto es en exceso artificial como para tomar vida en el escenario de forma convincente (poco ayuda el montaje, uno de los más flojos que ha firmado últimamente Sellars).
La inspiración de Adams no fluye siempre al mismo nivel a lo largo de los dos actos, pero cuando brilla, lo hace de forma esplendorosa: la implacable tensión de algunos crescendos orquestales, un par de coros masculinos de un ímpetu motriz irresistible y, sobre todo, diversos pasajes de un lirismo desbordante, en especial la conclusión de la obra. Una de las protagonistas, Dame Shirley, interpretada por la espléndida Julia Bullock, canta a las bellezas del paisaje californiano, un remanso de paz tras la violencia vivida anteriormente, un fragmento de una exquisitez que corta el aliento.
El equipo artístico de San Francisco repitió en Ámsterdam, empezando por la batuta enérgica de Grant Gershon –aunque la notable Filarmónica de Rotterdam podía haber mostrado más punch–. Paul Appleby y Ryan McKinny consiguieron dar consistencia a los violentos mineros Joe y Clarence, J’Nai Bridges conmovió como Josefa Segovia, la mexicana ajusticiada tras matar a quién la intentó violar, bien secundada por Elliot Madore como su amado Ramón, y Hye Jung Lee fue una ágil Ah Sing, la prostituta china con un número de virtuosismo que evocaba la Madame Mao de Nixon in China. Mención aparte merece el esclavo fugitivo Ned Peters, encarnado con grandes dosis de carisma por Davóne Tines, impactante en uno de los pasajes culminantes de la obra, basado en un texto de Frederick Douglass: su alegato sobre que “el Cuatro de Julio es vuestro, no mío” sigue, por desgracia, bien vigente.  * Xavier CESTER